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Le tomó tres años, 3.000 tazas de té e hizo el viaje sola, a pie.
¿Por qué?
La ruta de Marquis la llevó a recorrer 16.000 kilómetros por el mundo.
"Era un sueño que tenía", dice. "Fue una respuesta al llamado que tenía dentro de mí. Quiero entender a la naturaleza y de lo que estoy hecha a un nivel más profundo".
Marquis, quien ahora tiene 43 años, nació en un pequeño pueblo de las montañas Jura en Suiza.
Ella dice que creció siendo curiosa y pasó la mayor parte de su niñez corriendo en los campos suizos, trepando árboles y observando a los pájaros.
Cuando tenía ocho años se escapó con su perro y pasó la noche en una cueva.
"No te conviertes en un aventurero; lo eres", dice.

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Marquis estudió mapas minuciosamente a fin de prepararse para su viaje.
Marquis estudió mapas minuciosamente a fin de prepararse para su viaje.
A medida que fue creciendo, sus aventuras llegaron a ser mucho mejores y más lejanas.
En el transcurso de los años, ella ha visitado Nueva Zelanda, atravesó Estados Unidos, caminó 14.000 kilómetros a través del interior de Australia y recorrió los Andes.
Sin embargo, en 2010, ella emprendió la máxima odisea.
Su viaje de 3 años la llevó desde Siberia, a través del desierto de Gobi, China, Laos y Tailandia.
Luego subió a un barco de carga con destino a Brisbane y caminó por todo el continente australiano; terminó su jornada de tres años bajo un árbol en el desierto, un árbol que ella había descubierto 10 años atrás.
Dificultades por encontrar comida
Marquis empezó a practicar la caza a los siete años de edad, cuando le dieron la tarea de eliminar a las babosas del área donde la familia sembraba vegetales.
Vivir de la tierra ha sido un tema recurrente en sus aventuras, pero una de las mayores lecciones de esta experiencia fue descubrir lo difícil que era.
Marquis calcula que ella bebió aproximadamente 3.000 tazas de té durante su recorrido.
Marquis calcula que ella bebió aproximadamente 3.000 tazas de té durante su recorrido.
"Quería regresar a los orígenes de los humanos; los aborígenes vivieron así hace 6.000 años", dice Marquis. "Sin embargo, me di cuenta de las dificultades y problemas que había para encontrar suficiente comida".
"Esto me hizo pensar en los desafíos que enfrentamos para encontrar suficiente comida para todo el planeta".
Encontrar comida fue solo uno de los muchos obstáculos que Marquis tuvo que superar en su viaje.
Ella también tuvo que mantener su mente activa y su cuerpo a salvo; esto conllevaba sus propios desafíos.
"Tenía que tener mi objetivo máximo en mente", dice.
"Sin embargo, al mismo tiempo, solo tenía que pensar en un paso a la vez... y tratar de mantenerme en el presente. Siempre tenía que mantenerme alerta y enfocada".
Esto fue particularmente importante durante varias situaciones amenazantes.
"Estaba acampando en el desierto de Gobi, y una mañana a las 5 a.m. cinco lobos empezaron a rondar mi tienda", dice.
En lugar de sentirse aterrorizada, Marquis dice que le dio un "sentido de pertenencia al planeta".
"La naturaleza puede seguir su curso sin que seamos humanos", dice.
'A veces desearía tener los músculos de un hombre'
Tristemente, pero quizá no sorprendentemente, el evento que más la asustó se relaciona con los humanos.
Marquis dependía de un kit que llevaba consigo, o arrastraba en una carreta.
Marquis dependía de un kit que llevaba consigo, o arrastraba en una carreta.
Ella dice que fue atacada por capos de la droga que portaban armas en la jungla de Laos a media noche, un suceso que dice, la hizo temblar.
"Estoy orgullosa de ser mujer", dice, "pero a veces desearía tener los músculos de un hombre, y tener pelo en todos lados".
Ella no hace uso de su feminidad en las discusiones en torno a sus logros, pero de igual forma no niega que ha enfrentado dificultades adicionales debido a su sexo.
"Tuve que disfrazarme de hombre en ciertos países que carecen de derechos para las mujeres", dice Marquis.
"En partes de China, por ejemplo, cualquier mujer sola es considerada una prostituta".
Marquis dice que cualquier persona podría repetir su viaje si se deciden a hacerlo.
Marquis dice que cualquier persona podría repetir su viaje si se deciden a hacerlo.
"No hay muchas mujeres aventureras y me enorgullece ser una mujer libre que puede ser un recordatorio para todas las mujeres del mundo que aún luchan por esa libertad".
Marquis es una oradora establecida y acaba de publicar un libro sobre sus experiencias en el transcurso de tres años.
Aun así, ella insiste en que es "una chica cualquiera" y permanece firme en su creencia de que cualquier persona puede tener una aventura si se deciden a hacerlo.
Podría no ser una caminata de 1.000 días, pero "todos tenemos una aventura oculta en nuestro interior", dice.
"En medio del desierto de Gobi, es esa fortaleza interior la que es importante, y ahí, todos somos iguales".

CNN
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